mayo 22, 2013

Año Santo catolico, jubileo, rito de la Puerta Santa

mayo 22, 2013

El primer Año Santo fue decretado por el papa Bonifacio VIII en el año 1300, el cual dio una bula acordando un perdón universal.

La periodicidad de Año Santo se fijó entonces en 100 años, pero luego fue reducida a 50 por Clemente VI, después a 30 por Urbano VI y en el siglo XV Pablo II decidió que se efectuaría todos los cuartos de siglo, y desde entonces se mantiene de este modo hasta la actualidad.

Hubo sin embargo un año Santo excepcional en el 1933 proclamado por el papa Pío XI para celebrar el aniversario 1900 de la redención.

El Año Santo, de acuerdo con la tradición, es un año de peregrinación a las tumbas de los apóstoles en Roma. El rito distintivo de los millones de peregrinos del mundo entero que van a Roma en esta ocasiónes es realizar una visita a las cuatro basílicas mayores, o sea San Pedro del Vaticano, San Juan de Letrán, Santa María la mayor y San Pablo Extramuros.

Antiguamente era indispensable atravesar el umbral de rodillas, pero actualmente sólo se pide rogar por el Soberano Pontífice.

El año Santo es un año especial de gracias, un momento privilegiado de la historia en que se comunica el don del arrepentimiento, de la paz y el perdón. Además es un año de indulgencias donde se recuerda a las autoridades civiles el deber de perdonar y reconciliarse. De esta forma se continúa con las tradiciones del jubileo judío, que proclamaba cada cincuenta años la libertad a los esclavos y prisioneros.

El año Santo jubilar tiene una ceremonia especial donde se destaca el rito de la Puerta Santa. Es necesario que los peregrinos visiten las cuatro grandes basílicas. En la apertura del jubileo se destruye el sello de la Puerta Santa, y en el final del mismo se reconstruye el sello. La puerta de la basílica de San Pedro es la primera que se abre y es la última que se cierra.

 
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