De Iglesia inclusiva a Iglesia excluyente
Comentario del Padre S. Martín FM (Franciscanos de María sobre la actualidad de la Iglesia durante esta semana.
PROBLEMAS EN LA IGLESIA ANGLICANA
Esta semana se ha sabido la reacción de diez "provincias" de la comunión anglicana a la decisión de la "Iglesia madre" de Inglaterra de bendecir las uniones homosexuales. Las "provincias" anglicanas son el equivalente a las Conferencias Episcopales en la Iglesia católica. Las diez -de momento, porque serán más- han declarado que la "Iglesia" anglicana de Inglaterra ha dejado de ser anglicana y la consideran expulsada del cuerpo anglicano mundial. Esto tiene o debería tener una gran importancia para nosotros, los católicos.
En primer lugar, la "Iglesia" anglicana, desde su fundación, fue una Iglesia de Estado, una Iglesia que nació por obra del poder político -el rey Enrique VIII- y fue siempre concebida como una Iglesia unida a ese poder -de hecho, la cabeza de la Iglesia sigue siendo el rey inglés-.
Esa unión entre el trono y el altar hizo de los primados anglicanos una especie de "capellanes de la Corte" y, aunque en tiempos modernos esto ya no sea exactamente así, en muchos aspectos sigue siéndolo. Esa sumisión a lo políticamente correcto les llevó a ir aceptando todo lo que se les proponía o imponía: el matrimonio de los sacerdotes y el divorcio, primero, luego el sacerdocio y el episcopado femenino, más tarde el aborto y la eutanasia y el último acto de sumisión ha sido la ideología de género. No sólo aceptan todo lo que implica el concepto de género no binario o no ligado a la biología, sino que, primero en Estados Unidos y ahora en Inglaterra, han dado el paso de bendecir las parejas homosexuales.
Es significativo que las "provincias" que han aceptado todo eso sin inmutarse, aunque no lo hayan practicado -no hay sacerdotisas anglicanas en varias de esas provincias-, consideren ahora que se ha cruzado una línea roja que ellos no pueden atravesar. Es significativo también que esto suceda en una "Iglesia" como la anglicana que se caracterizó, al menos desde el siglo XIX, por ser una especie de organización en la que todos cabían, con una "high church" que imitaba a la Iglesia católica, una poderosa rama de corte luterano y el resto, que no era ni una cosa ni la otra.
"Vive y deja vivir", parecía ser su lema; si crees en la confesión o en la presencia real de Cristo en la Eucaristía, no hay problema, pero si no crees en eso, tampoco lo hay. Si crees que el sacerdocio debería estar reservado a los hombres, puedes ser anglicano, y si crees lo contrario, también. Ahora todo eso ha saltado por los aires y ha sido la cuestión de la homosexualidad la que lo ha provocado.
¿QUÉ ES LA IGLESIA INCLUSIVA CATÓLICA?
La Iglesia católica no puede ser como la anglicana precisamente porque es inconcebible para nosotros que algo pueda ser verdadero y bueno en Europa y falso y malo en África. En la Iglesia católica no se pueden tener sacerdotisas en Estados Unidos y no tenerlas en Brasil. No se pueden bendecir las parejas homosexuales en Alemania y no hacerlo en Uganda. Y, sin embargo, esto es lo que algunos parecen desear para el catolicismo.
A ese modelo de Iglesia católica se le empieza a llamar ya "Iglesia inclusiva". La Iglesia inclusiva sería, según sus promotores, una Iglesia que acogería a todos, pero no como pecadores que buscan la conversión, sino como pecadores que buscan que se bendiga su pecado o, mejor dicho, que quieren que se reconozca que su comportamiento pecaminoso es un comportamiento bueno.
La Iglesia inclusiva no sería la Iglesia de Jesucristo, que evitó que mataran a la adúltera, pero le dijo que no pecara más, sino que sería una Iglesia en la que, como mucho, se le diría a la adúltera que tuviera más cuidado porque vivía en una sociedad represora que castigaba el adulterio.
Además, esta "Iglesia inclusiva" es muy agresiva contra los que no están de acuerdo con su concepto de inclusión. Los insultos e incluso la persecución caen, en cuanto llegan al poder en diócesis o parroquias, contra los que opinan que hay que acoger al pecador, pero no al pecado. La "Iglesia inclusiva" está formada por "tolerantes" que no toleran a los que ellos llaman "intolerantes".
Son dictadores sin compasión en cuanto se les da la oportunidad de serlo. Por ejemplo, algo mucho más sencillo que la aceptación de los actos homosexuales, la comunión de los divorciados vueltos a casar o la celebración de la misa por el rito antiguo. Los "tolerantes" se ponen como fieras contra el pobre feligrés que se atreve a solicitar recibir a Nuestro Señor en su boca y no en sus manos; los desprecian públicamente e incluso les niegan la comunión como si fueran pecadores públicos que no tienen derecho a recibir a Cristo; le darán la comunión sin dudarlo a un adúltero notorio o a un protestante, pero no a un católico que está en gracia de Dios pero que no quiere poner sus manos para comulgar.
Esos mismos "tolerantes" reclamaban tolerancia para los que querían comulgar en la mano cuando eso era una excepción, pero en cuanto se hicieron con el control de parroquias y diócesis negaron esa misma tolerancia a los que pensaban de otra manera.
La "Iglesia inclusiva" es una Iglesia tolerante no con el pecador, sino con el pecado, y si triunfa se convertirá en una Iglesia represora contra los que insistan en decir que hay que imitar a Cristo que vino a curar a los enfermos y no a engañarles diciéndoles que lo suyo no era enfermedad sino síntoma de una excelente salud. La "Iglesia inclusiva" no sólo es y será excluyente para los que no piensen como ellos, sino que habrá dejado de ser católica, pues es imposible que en la verdadera y única Iglesia de Cristo algo pueda ser verdad y lo contrario también serlo. Además, el modelo anglicano en el que se inspira, acaba de saltar por los aires precisamente por una cuestión que para los "incluyentes" es decisiva: la aceptación de los actos homosexuales.
Y si eso ha pasado con los anglicanos tan dados a aceptar lo que mandan los políticos, muchísimo más pasará en una Iglesia como la católica, que ya demostró en la Edad Media que era capaz de enfrentarse con el poder durante la larga "guerra de las investiduras", cuando los emperadores alemanes -qué curioso, siempre los alemanes- querían ser ellos los que nombraran a los obispos, en lugar del Papa.
La "Iglesia inclusiva" no puede ser católica, porque es contraria a la enseñanza de Cristo sobre la distinción entre pecado y pecador y porque ha demostrado que está integrada por dictadores que actúan como tales en cuanto pueden serlo.
Sobre el Padre Santiago Martín FM:
Sacerdote y escritor español, nacido en Madrid en 1954. Estudió Biología, Teología Moral y Periodismo y fue consultor del Pontificio Consejo para la Familia.
Es fundador de los Franciscanos de María, una familia espiritual católica integrada por laicos, religiosas y sacerdotes que está presente en 60 países y fue aprobada por la Santa Sede en 2007. El carisma de esta familia religiosa es el agradecimiento.
Además es autor de más de 31 libros publicados en diversas editoriales.
Sobre la imagen:
La foto que ilustra la nota no tiene relación con el texto de este artículo. Todas las semanas en la sección Noticias publicaré una foto diferente de catedrales, iglesias y atrios para poder admirar su belleza
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