Explicación de las 4 lecturas 16º Domingo tiempo ordinario ciclo A, reflexión, propósito, lecturas completas
19 de julio de 2026
XVI Domingo Tiempo Ordinario
Ciclo A
Las Riquezas del Reino de Dios
Actualizado el 15 de Julio del 2026
Explicación detallada de las 4 lecturas completas del día con sus textos litúrgicos oficiales completos del Misal Romano de la Conferencia Episcopal Española. Además propósito semanal, comentario y reflexión del Padre Santiago Martín FM, liturgia y links a Misa completa en español
Breve Resumen
Explicación de las 4 Lecturas de Hoy
(Debajo de esta sección tenés las lecturas completas, el comentario al Evangelio y un propósito semanal)
La liturgia de este domingo nos revela la pedagogía de Dios, quien ejerce Su omnipotencia a través de la indulgencia y permite que el bien y el mal coexistan hasta el tiempo de la cosecha. A través de la sabiduría que perdona, la intercesión del Espíritu en nuestra debilidad y las parábolas de la semilla, la mostaza y la levadura, se nos enseña que el Reino de Dios es una realidad dinámica que crece silenciosamente. La fe se vive aquí como la confianza en un Dios clemente que da lugar al arrepentimiento y guía la historia hacia Su plenitud.
Explicación de la Primera Lectura | Sabiduría 12, 13. 16-19
El autor del libro de la Sabiduría presenta un perfil revolucionario de la justicia divina: el poder de Dios es el fundamento de Su misericordia. A diferencia de los jueces humanos, cuya fuerza a menudo deriva en tiranía, la soberanía universal de Dios le permite perdonar y juzgar con moderación. Dios no castiga para demostrar fuerza, sino que gobierna con indulgencia porque tiene el control absoluto de todo.
El análisis teológico destaca que el justo debe ser humano, imitando la benevolencia divina. La enseñanza central es la esperanza: Dios "da lugar al arrepentimiento" incluso en el pecado. Para el creyente, esto es una llamada a no juzgar apresuradamente, sino a adoptar la mirada comprensiva y paciente de Dios ante las faltas propias y ajenas, reconociendo que la verdadera justicia siempre busca la reconciliación.
Explicación del Salmo Responsorial | Salmo 85, 5-6. 9-10. 15-16
El Salmo 85 es la súplica de un corazón que conoce bien a su Señor. No es la oración de alguien que se cree perfecto, sino la de quien sabe que su única esperanza reside en el carácter de Dios. Al invocar al Señor como "bueno y clemente", el salmista establece la base de su confianza: Dios no responde por nuestros méritos, sino por su propia riqueza en misericordia.
El texto nos revela la identidad de Dios y su relación con toda la humanidad:
- La oración que es escuchada: El salmista pide con insistencia que el Señor "atienda a la voz de su súplica". Esta petición nace de la certeza de que Dios no es indiferente al dolor humano; su grandeza no lo aleja de nosotros, sino que lo inclina hacia quien lo invoca.
- El Dios único y universal: El salmo profetiza que "todos los pueblos" reconocerán la soberanía de Dios. Sus maravillas son tan evidentes que conducen a la alabanza de todas las naciones, confesando que Él es el único Dios, capaz de transformar la realidad con su poder.
- Un retrato de la fidelidad: En los versículos finales, se repiten los atributos divinos más hermosos: lento a la cólera, rico en piedad y, sobre todo, leal. El orante pide ser mirado con compasión, confiando en que la lealtad de Dios hacia su pueblo es inquebrantable.
Al responder "Tú, Señor, eres bueno y clemente", hacemos una profesión de fe en la bondad divina. Es un recordatorio de que, sin importar cuán difícil sea nuestra situación o cuántas veces hayamos fallado, siempre podemos volvernos hacia un Dios que es "rico en misericordia" para con todos los que lo llaman.
Este salmo nos invita a dejar de lado la angustia y a descansar en la lealtad de un Dios que nos conoce, nos mira con compasión y hace maravillas en nuestra debilidad.
Explicación de la Segunda Lectura | Romanos 8, 26-27
San Pablo nos recuerda la presencia operante del Espíritu Santo en la vida del cristiano, especialmente en los momentos de mayor fragilidad. Reconociendo que "no sabemos pedir lo que nos conviene", el apóstol revela que el Espíritu intercede por nosotros con "gemidos inefables". No estamos solos en nuestra comunicación con Dios; la oración es una acción divina que ocurre dentro de nosotros.
Esta lectura enfatiza la capacidad de discernimiento que otorga el Espíritu. Al habitar en nosotros, nos capacita para seguir el camino recto y alinear nuestros deseos con la voluntad del Padre. El Espíritu "escudriña los corazones" y traduce nuestras necesidades más profundas en una intercesión que siempre es según Dios. Es un mensaje de consuelo: incluso cuando nos sentimos incapaces de orar o discernir, el Espíritu está actuando en nuestro favor.
Explicación del Santo Evangelio | San Mateo 13, 24-43
Jesús continúa instruyendo sobre la naturaleza del Reino a través de tres parábolas complementarias: el trigo y la cizaña, el grano de mostaza y la levadura. Estas imágenes explican cómo el Reino de Dios se instaura en el mundo de forma humilde y progresiva, enfrentando la resistencia del mal pero destinada a una transformación total.
- La paciencia de Dios (Trigo y Cizaña): La coexistencia de la buena semilla y la cizaña en el mismo campo explica el misterio del mal en la historia. Dios prohíbe arrancar la cizaña prematuramente para proteger el trigo, demostrando que Su tiempo no es el nuestro. El juicio final será el momento de la verdad, pero el presente es el tiempo de la paciencia y el crecimiento.
- La fuerza de lo pequeño (Mostaza y Levadura): Estas parábolas destacan el contraste entre los comienzos modestos y el resultado final grandioso. El Reino de Dios, aunque parezca insignificante como una semilla o invisible como la levadura, posee una fuerza intrínseca capaz de dar cobijo a todas las naciones y de hacer fermentar toda la masa de la sociedad.
- La meta del Reino: El Reino no es solo una idea espiritual, sino la instauración de valores liberadores: amistad con Dios, fraternidad y reconciliación. Al final del tiempo, los justos "brillarán como el sol", revelando la victoria definitiva del bien sobre la corrupción.
En conclusión, la liturgia nos invita a la serenidad y al discernimiento. Vivimos en un campo donde el trigo y la cizaña crecen juntos, pero no debemos desanimarnos. Con el Espíritu Santo intercediendo en nosotros y la promesa de que el Reino llegará a su plenitud, estamos llamados a ser esa buena semilla que, con humildad y perseverancia, contribuye a la transformación del mundo según el diseño de Dios.
Frase Destacada del Evangelio
El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó
Antífona de entrada Sal 53, 6. 8
Señor Dios, tú eres mi auxilio y el único apoyo de mi vida; te ofreceré de corazón un sacrificio y te daré gracias, Señor, porque eres bueno.
Oración colecta
Míranos, Señor, con amor y multiplica en nosotros los dones de tu gracia para que, llenos de fe, esperanza y caridad, permanezcamos siempre fieles en el cumplimiento de tus mandatos.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Primera Lectura
En el pecado, das lugar al arrepentimiento
Lectura del libro de la Sabiduría 12, 13. 16-19
Fuera de ti, no hay otro dios al cuidado de todo, ante quien tengas que justificar tu sentencia.
Tu poder es el principio de la justicia, y tu soberanía universal te hace perdonar a todos.
Tú demuestras tu fuerza a los que dudan de tu poder total, y reprimes la audacia de los que no lo conocen.
Tú, poderoso soberano, juzgas con moderación y nos gobiernas con gran indulgencia, porque puedes hacer cuanto quieres. Obrando así, enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser humano, y diste a tus hijos la dulce esperanza de que, en el pecado, das lugar al arrepentimiento.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial
Sal 85, 5-6. 9-10. 15-16a (R.: 5a)
R. Tú, Señor, eres bueno y clemente.
Tú, Señor, eres bueno y clemente, rico en misericordia con los que te invocan. Señor, escucha mi oración, atiende a la voz de mi súplica. R.
Todos los pueblos vendrán a postrarse en tu presencia, Señor; bendecirán tu nombre: «Grande eres tú, y haces maravillas; tu eres el único Dios.» R.
Pero tú, Señor, Dios clemente y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad y leal, mírame, ten compasión de mí. R.
Segunda Lectura
El Espíritu intercede con gemidos inefables
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 26-27
Hermanos:
El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables.
Y el que escudriña los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su intercesión por los santos es según Dios.
Palabra de Dios
Aleluya Cf. Mt 11, 25
Bendito seas, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has revelado los secretos del reino a la gente sencilla.
Lectura del Santo Evangelio
Dejadlos crecer juntos hasta la siega
+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 24-43
En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente:
-«El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo:
"Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?"
Él les dijo:
"Un enemigo lo ha hecho." Los criados le preguntaron:
"¿Quieres que vayamos a arrancarla?" Pero él les respondió:
"No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores:
'Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.'"»
Les propuso esta otra parábola:
-«El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es mas alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.» Les dijo otra parábola:
-«El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente.»
Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada.
Así se cumplió el oráculo del profeta:
«Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo.»
Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle:
-«Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.» Él les contestó:
-«El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles.
Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga. »
Palabra del Señor
Comentario y Reflexión del Padre Santiago Martín FM
Esta parábola es una fiel descripción de la vida misma. Mientras algunos se esfuerzan por hacer el bien, otros van por detrás sembrando cizaña, haciendo el mal, destruyendo la labor que los otros han hecho. Y como es más fácil destruir que construir, con frecuencia tenemos la impresión de que el mal avanza y de que el bien pierde continuamente terreno. Esto nos suele producir desánimo e incluso crisis de fe, y con frecuencia -como en la parábola-, le preguntamos al Señor que por qué lo permite, que por qué no interviene.
Dios tiene su tiempo y, desde luego, no es el nuestro. Debemos fiarnos de Él, pues sabe lo que se hace. Pero podemos y debemos hacer algo más. No basta con no desanimarse, hay que pasar a la acción e intentar vencer al mal con el bien. Debemos trabajar más rápido que nuestros enemigos y para ello tenemos que pensar en el magnífico salario que Cristo nos ha prometido: la vida eterna.
¿Qué haríamos por dinero? ¿No perdonaríamos, no socorreríamos, no estaríamos al lado del que sufre? Y si eso lo haríamos por cantidades más o menos grandes de dinero, ¿por qué no hacerlo por amor a un Dios que es nuestro Creador, que ha dado la vida por nosotros y que -no lo olvidemos- nos va a juzgar?
Propósito Semanal
Vencer el mal a fuerza de bien.
Establecer propósitos concretos, a nuestro alcance, para no caer en la generalización y la vaguedad. Y no desalentarse
¿Tengo ideas simplistas sobre personas y situaciones?
Oración sobre las ofrendas
Dios nuestro, que con la muerte de tu Hijo llevaste a término y perfección los sacrificios de la antigua alianza, acepta y bendice estos dones, como aceptaste y bendijiste los de Abel, para que lo que cada uno te ofrece, sea de provecho para la salvación de todos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona de comunión Sal 110, 4-5
Para perpetuar su amor, el Señor nos ha dejado el memorial de sus prodigios, y ha dado a sus amigos el signo de un banquete que les recuerde para siempre su alianza.
O bien: Ap 3, 20
Mirad que estoy a la puerta y llamo, dice el Señor: si alguno oye mi voz y me abre, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo.
Oración después de la comunión
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana para poder vivir como hijos tuyos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Misa completa u Homilías de los Franciscanos de María:
● La misa de Hoy (en español)
Sobre el Padre Santiago Martín FM
Sacerdote y escritor español, nacido en Madrid en 1954. Estudió Biología, Teología Moral y Periodismo y fue consultor del Pontificio Consejo para la Familia.
Es fundador de los Franciscanos de María, una familia espiritual católica integrada por laicos, religiosas y sacerdotes que está presente en 60 países y fue aprobada por la Santa Sede en 2007. El carisma de esta familia religiosa es el agradecimiento.
Además es autor de más de 31 libros publicados en diversas editoriales.
Sobre las imágenes
Las imágenes que acompañan las lecturas pertenecen a Biblias iluminadas, es decir, ilustradas, del siglo XV. Todos las semanas en la sección Evangelio comentado publicaré una imagen diferente con cada lectura dominical del Ciclo para poder admirar su belleza.
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