4 de enero de 2026
Domingo II después de Navidad
Ciclo A
Acoger a Jesús
Actualizado el 1 de Enero del 2026
Textos litúrgicos oficiales del Misal Romano de la Conferencia Episcopal Española con resumen, propósito semanal, reflexión, comentario, lecturas completas del día, liturgia y links a Misa completa en español o inglés
Breve Resumen
Explicación de las Lecturas de Hoy
(Debajo de esta sección tenés las lecturas completas, el comentario al Evangelio y un propósito semanal)
La liturgia de este domingo nos invita a contemplar la preexistencia y la encarnación de la Palabra de Dios, uniendo la sabiduría profética con la revelación apostólica. A través del paralelismo entre el libro del Eclesiástico y el Prólogo de San Juan, descubrimos que aquel que "plantó su tienda" en Israel es el mismo Logos eterno que se hizo carne para hacernos hijos de Dios. La fe hoy se define como el acto de acoger la Luz en medio de un mundo que, a menudo, prefiere las tinieblas.
Explicación de la Primera Lectura | Eclesiástico 24, 1-2. 8-12
El libro del Eclesiástico presenta una personificación de la Sabiduría divina que busca un lugar de descanso en la creación. El texto sugiere que la actividad de Dios no es estática, sino discursiva y relacional. La Sabiduría, creada desde el principio antes de los siglos, recibe del Creador el mandato de habitar en Jacob, estableciendo su morada definitiva en Jerusalén y echando raíces en el pueblo de la alianza.
El análisis teológico muestra que esta "presencia" en el Templo y en la Ley era un preludio de algo más profundo. Al "plantar su tienda" en Sión, la Sabiduría anticipa el misterio de la Encarnación. Israel intuyó que Dios no solo gobernaba desde lo alto, sino que deseaba una proximidad íntima con su pueblo peregrino, manifestando una vida divina que busca comunicarse y habitar entre los hombres.
Explicación del Salmo Responsorial | Salmo 147, 12-13. 14-15. 19-20
El Salmo 147 es un himno de victoria y gratitud que celebra la restauración de Jerusalén y la bendición de Dios sobre su pueblo. En la liturgia, este salmo resalta el poder de la Palabra de Dios que no solo crea, sino que se comunica con el hombre.
La mención de que Dios "ha reforzado los cerrojos" y "ha puesto paz en tus fronteras" alude a la seguridad y plenitud que solo el Señor puede otorgar. En el contexto de la Navidad, bajo la respuesta "La Palabra se hizo carne", el salmo adquiere su máximo sentido: Dios ya no solo envía mandatos desde el cielo, sino que baja a habitar personalmente entre nosotros.
Al decir que "con ninguna nación obró así", el salmista reconoce la predilección de Dios por su pueblo, una promesa que hoy se extiende a toda la humanidad a través de Jesucristo, el Pan de Vida (la flor de harina) que nos sacia.
Explicación de la Segunda Lectura | Efesios 1, 3-6. 15-18
San Pablo eleva un himno de bendición que revela el plan eterno de Dios para la humanidad: nuestra adopción filial en Cristo. Antes de la creación del mundo, fuimos elegidos y destinados a ser santos e irreprochables por el amor. Esta "predestinación" no es una fatalidad, sino una iniciativa pura de la gracia divina que se cumple en la persona de Jesús.
La sabiduría paulina pide para nosotros un "espíritu de sabiduría y revelación" para conocer a Dios. Pablo ruega que los ojos de nuestro corazón sean iluminados para comprender la magnitud de la esperanza a la que hemos sido llamados. Ser hijos de Dios no es solo un título honorífico, sino una herencia de gloria que recibimos por nuestra unión con el Hijo amado.
Explicación del Santo Evangelio | San Juan 1, 1-18
El Prólogo de San Juan es la cumbre teológica del Nuevo Testamento. Identifica a Jesús como el Logos (la Palabra) que estaba junto a Dios desde el principio y que era Dios. Todo fue creado por medio de Él, y en Él reside la vida que es la luz verdadera para todos los hombres.
- La paradoja de la acogida: El texto destaca un drama histórico: la Palabra vino a su casa, pero los suyos no la recibieron. Sin embargo, a quienes sí lo acogen mediante la fe, se les otorga el poder de llegar a ser hijos de Dios por un nuevo nacimiento espiritual.
- La Encarnación: El versículo central, "La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros", utiliza una terminología que remite al Tabernáculo del Éxodo. Es el cumplimiento definitivo de la Sabiduría: Dios ya no habita en un templo de piedra, sino en la fragilidad de la carne humana.
- Gracia y Verdad: Frente a la Ley dada por Moisés, Juan presenta a Jesucristo como la plenitud de la gracia y la verdad. Él es quien, estando en el seno del Padre, nos ha dado a conocer el rostro invisible de Dios.
En conclusión, la liturgia nos recuerda que Navidad es el misterio de la proximidad absoluta de Dios. Al recibir a la Palabra hecha carne, pasamos de ser criaturas a ser hijos, iluminados por una luz que ninguna tiniebla puede apagar. Nuestra tarea es, como la de Juan el Bautista, ser testigos de esa Luz para que otros lleguen a la fe.
Frase Destacada del Evangelio
Surgió un hombre enviado por Dios que se llamaba Juan: éste venía como testigo para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre
Antífona de entrada Cf. Mal 3, 1; 1 Cro 19, 12
Mirad que ya viene el Señor de los ejércitos; en su mano están el reino y la potestad y el imperio.
Oración colecta
Señor, Dios nuestro, que por medio de una estrella, diste a conocer en este día, a todos los pueblos el nacimiento de tu Hijo, concede a los que ya te conocemos por la fe, llegar a contemplar, cara a cara, la hermosura de tu inmensa gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.
Primera Lectura
Lectura del libro del Eclesiástico 24, 1-2. 8-12
La sabiduría se alaba a sí misma, se gloría en medio de su pueblo, abre la boca en la asamblea del Altísimo y se gloría delante de sus Potestades.
En medio de su pueblo será ensalzada, y admirada en la congregación plena de los santos; recibirá alabanzas de la muchedumbre de los escogidos y será bendita entre los benditos.
El Creador del universo me ordenó, el Creador estableció mi morada: Habita en Jacob, sea Israel tu heredad.
Desde el principio, antes de los siglos, me creó, y no cesaré jamás.
En la santa morada, en su presencia, ofrecí culto y en Sión me establecí; en la ciudad escogida me hizo descansar, en Jerusalén reside mi poder.
Eché raíces entre un pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su heredad, y resido en la congregación plena de los santos.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial
Sal 147, 12-13. 14-15. 19-20 (R.: Jn 1, 14)
R. La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros.
Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión: que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R
Ha puesto paz en tus fronteras, te sacia con flor de harina. Él envía su mensaje a la tierra, y su palabra corre veloz. R
Anuncia su palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con ninguna nación obró así, ni les dio a conocer sus mandatos. R
Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1, 3-6. 15-18
Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales.
Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor.
Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya.
Por eso yo, que he oído hablar de vuestra fe en el Señor Jesús y de vuestro amor a todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mi oración, a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo. Ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos.
Palabra de Dios
Lectura del Santo Evangelio
La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros
+ Lectura del santo evangelio según san Juan 1, 1-18
En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios.
La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.
La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre.
Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció.
Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre.
Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.
Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Este es de quien dije: "El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo."» Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.
Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.
Palabra del Señor
Comentario y Reflexión del Padre Santiago Martín FM
En este fragmento del Evangelio de Juan, y en tantos otros de sus escritos, se nota no sólo la nostalgia por el amigo ausente, sino también el dolor del apóstol al ver el mal trato que Cristo recibió de los suyos. Juan no parece tener otra idea más que esta: Dios es amor, Dios nos ha amado el primero y lo ha hecho de una manera infinita, superando con creces lo que nosotros podríamos haber esperado o merecido. Sin embargo, nosotros no hemos sabido responder a ese amor y le hemos devuelto mal por bien, ingratitud por generosidad.
Es un sentimiento parecido a aquél que embargaba a San Francisco cuando, tras la visión en que tuvo acceso al contenido de las oraciones de los hombres, que tenían en común que todas eran de petición, exclamó: "El Amor no es amado". Nuestro propósito para esta semana, en sintonía con los de las semanas precedentes, tiene que ser el de ofrecernos para acoger a Jesús, como hizo María. Hace falta "desagraviar" al ofendido, reparar el daño que Jesús sufre y ha sufrido, empezando por el que nosotros mismos le hemos hecho.
Es urgente hacerle justicia a Dios y, para ello, nada mejor que constituirnos en el hogar que Él necesita, en el corazón que le ame por encima de todas las cosas, en el alma limpia de pecado y llena de generosidad de la cual él se pueda sentir orgulloso. "Nosotros, Señor -deberíamos poder decirle al final de esta semana lo mismo que al final de nuestra vida- te hemos conocido y te hemos querido, porque conocerte y amarte ha sido nuestra mayor fortuna, nuestro gran tesoro".
Propósito Semanal
No hacer nada que moleste a Cristo y, por el contrario, hacer todo lo que le pueda gustar, que le haga sentirse cómodo con nosotros y alrededor nuestro, en la familia y en la sociedad..
Oración sobre las ofrendas
Mira, Señor, con bondad los dones de tu Iglesia, que no consisten ya en oro, incienso y mirra, sino en tu mismo Hijo, Jesucristo, que, bajo las apariencias de pan y de vino, va a ofrecerse en sacrificio y a dársenos en alimento y que vive y reina por los siglos de los siglos.
Antífona de comunión Cf. Mt 2, 2
Hemos visto su estrella en el Oriente y venimos con regalos a adorar al Señor.
Oración después de la comunión
Que tu luz, Señor, nos guíe y nos acompañe siempre para que comprendamos cada día más este sacramento en el que hemos participado y podamos recibirlo con mayor amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Misa completa u Homilías de los Franciscanos de María:
● La misa de Hoy (en español)
Sobre el Padre Santiago Martín FM
Sacerdote y escritor español, nacido en Madrid en 1954. Estudió Biología, Teología Moral y Periodismo y fue consultor del Pontificio Consejo para la Familia.
Es fundador de los Franciscanos de María, una familia espiritual católica integrada por laicos, religiosas y sacerdotes que está presente en 60 países y fue aprobada por la Santa Sede en 2007. El carisma de esta familia religiosa es el agradecimiento.
Además es autor de más de 31 libros publicados en diversas editoriales.
Sobre las imágenes
Las imágenes que acompañan las lecturas pertenecen a Biblias iluminadas, es decir, ilustradas, del siglo XV. Todos las semanas en la sección Evangelio comentado publicaré una imagen diferente con cada lectura dominical del Ciclo para poder admirar su belleza.