Explicación de las 4 lecturas 20º Domingo tiempo ordinario ciclo A, reflexión, propósito, lecturas completas
16 de agosto de 2026
XX Domingo Tiempo Ordinario
Ciclo A
Dios es misericordioso con Todos
Actualizado el 12 de Agosto del 2026
Explicación detallada de las 4 lecturas completas del día con sus textos litúrgicos oficiales completos del Misal Romano de la Conferencia Episcopal Española. Además propósito semanal, comentario y reflexión del Padre Santiago Martín FM, liturgia y links a Misa completa en español
Breve Resumen
Explicación de las 4 Lecturas de Hoy
(Debajo de esta sección tenés las lecturas completas, el comentario al Evangelio y un propósito semanal)
La liturgia de este domingo proclama la apertura del Reino de Dios a todas las naciones, estableciendo la misericordia y la fe como los únicos criterios de pertenencia al nuevo Pueblo de Dios. A través del oráculo de Isaías sobre los extranjeros, la reflexión de Pablo sobre la llamada irrevocable de Israel y la fe de la mujer cananea en el Evangelio, se revela que la salvación no es un privilegio de raza, sino un don para todo aquel que busca al Señor con humildad. La Iglesia es presentada así como una "casa de oración para todos los pueblos", donde la fe humilde supera cualquier frontera legalista.
Explicación de la Primera Lectura | Isaías 56, 1. 6-7
El profeta Isaías anticipa un cambio radical en la economía de la salvación: la inclusión de los extranjeros en el culto de Israel. Dios promete que aquellos paganos que sigan su conciencia, amen el nombre del Señor y guarden la alianza, no solo serán aceptados, sino llevados al "monte santo" y alegrados en la casa de oración. El sacrificio de los gentiles será tan grato a Dios como el de los propios israelitas.
El análisis teológico subraya que la universalidad es un designio divino desde antiguo. La frase "mi casa es casa de oración para todos los pueblos" es la declaración definitiva de que la misericordia de Dios no tiene límites geográficos ni étnicos. Esta lectura prepara el terreno para el encuentro de Jesús con la mujer cananea, indicando que el deseo de Dios es congregar a toda la humanidad en un mismo encuentro salvífico.
Explicación del Salmo Responsorial | Salmo 66, 2-3. 5. 6. 8
El Salmo 66 es una vibrante oración de apertura y bendición universal. Comienza retomando la célebre bendición sacerdotal del libro de los Números, pidiendo que Dios "haga brillar su rostro" sobre nosotros. Sin embargo, el salmista no pide esta bendición solo para un grupo cerrado, sino con un fin misionero: que al ver la bondad de Dios en su pueblo, "todos los pueblos" conozcan el camino de la salvación.
El texto destaca la alegría que produce el gobierno de Dios sobre la historia:
- Justicia y Rectitud: Se invita a las naciones a cantar de alegría no porque Dios sea un juez severo, sino porque "rige el mundo con justicia". En un mundo a veces caótico, el salmo celebra que hay un Dios que gobierna con equidad y verdadera rectitud.
- La alabanza como meta: La repetición del estribillo "que todos los pueblos te alaben" subraya que el deseo de Dios es la unidad de toda la familia humana en el gozo de su presencia. La alabanza es la respuesta natural al descubrir que Dios es un guía bondadoso.
- La bendición que alcanza los confines: El salmo concluye reafirmando que la bendición de Dios tiene un alcance global. El "temor" al que se refiere el último verso no es miedo, sino un asombro reverente ante la grandeza de un Dios que llega hasta los confines del orbe.
Al responder "Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben", nos unimos a un proyecto de esperanza universal. Reconocemos que la luz de Dios no es para guardarla, sino para que ilumine a toda la tierra, transformando el mundo en un lugar donde reine su justicia.
Este salmo nos invita a ensanchar el corazón y a pedir que la salvación y la paz de Dios no se detengan en nosotros, sino que alcancen a cada rincón de la humanidad.
Explicación de la Segunda Lectura | Romanos 11, 13-15. 29-32
San Pablo explica el misterio de la relación entre judíos y gentiles bajo la óptica de la misericordia irrevocable de Dios. El apóstol destaca que la desobediencia de unos sirvió para que los otros alcanzaran misericordia, pero advierte que los dones de Dios no caducan. Israel sigue siendo amado, y su futura reintegración será como un "volver de la muerte a la vida".
La sabiduría paulina concluye con una sentencia profunda: "Dios nos encerró a todos en la rebeldía para tener misericordia de todos". Nadie puede jactarse de su salvación, pues judíos y gentiles dependen por igual de la gracia divina. Esta visión rompe cualquier sentimiento de superioridad religiosa y sitúa la misericordia como la regla suprema que rige la historia de la salvación.
Explicación del Santo Evangelio | San Mateo 15, 21-28
El encuentro entre Jesús y la mujer cananea es uno de los momentos más tensos y educativos del ministerio de Cristo. Ante la insistencia de una extranjera, Jesús parece resistirse inicialmente para poner a prueba la fe y educar a sus discípulos sobre los nuevos límites de su misión. La mujer, con una humildad extraordinaria, acepta ser comparada con los "perritos" para reclamar las "migajas" de la mesa de los hijos.
- La fe que convence a Dios: Jesús queda desarmado por la agudeza y la perseverancia de la mujer. Su exclamación "¡Qué grande es tu fe!" indica que la fe humilde es capaz de superar los criterios temporales de un plan de acción.
- La primacía de la misericordia: Aunque Jesús fue enviado primero a las "ovejas descarriadas de Israel", su misericordia es la regla suprema. Al curar a la hija de la cananea, Jesús anticipa la misión universal de la Iglesia, donde el sufrimiento humano y la confianza en Dios pesan más que cualquier pureza ritual o pertenencia nacional.
- Criterio para la Iglesia: Este pasaje recuerda a pastores y laicos que la Iglesia debe ser sensible al dolor de todos. La misericordia debe superar la rigidez de los criterios sensatos, buscando siempre el bien de aquel que se acerca con fe.
En conclusión, la liturgia nos enseña que la fe es la llave que abre la puerta de la misericordia. Dios no mira el origen, sino el corazón. Como la cananea, estamos llamados a una confianza tenaz, sabiendo que en la mesa del Señor hay pan de vida para todos aquellos que, con humildad, se atreven a pedir socorro.
Frase Destacada del Evangelio
Jesús le respondió: 'Mujer, ¡qué grande es tu fe!, que se cumpla lo que deseas'
Antífona de entrada Sal 83, 10-11
Dios nuestro y protector nuestro, un solo día en tu casa es más valioso para tus elegidos, que mil días en cualquier otra parte.
Oración colecta
Enciende, Señor, nuestros corazones con el fuego de tu amor a fin de que, amándote en todo y sobre todo, podamos obtener aquellos bienes que no podemos nosotros ni siquiera imaginar y has prometido tú a los que te aman.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Primera Lectura
A los extranjeros los traeré a mi monte santo
Lectura del libro de Isaías 56, 1. 6-7
Así dice el Señor:
«Guardad el derecho, practicad la justicia, que mi salvación está para llegar, y se va a revelar mi victoria.
A los extranjeros que se han dado al Señor, para servirlo, para amar el nombre del Señor y ser sus servidores, que guardan el sábado sin profanarlo y perseveran en mi alianza, los traeré a mi monte santo, los alegraré en mi casa de oración, aceptaré sobre mi altar sus holocaustos y sacrificios; porque mi casa es casa de oración, y así la llamarán todos los pueblos.»
Palabra de Dios
Salmo Responsorial
Sal 66, 2-3. 5. 6 y 8 (R.: 4)
R. Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.
El Señor tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros; conozca la tierra tus caminos, todos los pueblos tu salvación. R.
Que canten de alegría las naciones, porque riges el mundo con justicia, riges los pueblos con rectitud y gobiernas las naciones de la tierra. R.
Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben. Que Dios nos bendiga; que le teman hasta los confines del orbe. R.
Segunda Lectura
Los dones y la llamada de Dios son irrevocables para Israel
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 11, 13-15. 29-32
Hermanos:
Os digo a vosotros, los gentiles:
Mientras sea vuestro apóstol, haré honor a mi ministerio, por ver si despierto emulación en los de mi raza y salvo a alguno de ellos.
Si su reprobación es reconciliación del mundo, ¿qué será su reintegración sino un volver de la muerte a la vida?
Pues los dones y la llamada de Dios son irrevocables. Vosotros, en otro tiempo, erais rebeldes a Dios; pero ahora, al rebelarse ellos, habéis obtenido misericordia.
Así también ellos, que ahora son rebeldes, con ocasión de la misericordia obtenida por vosotros, alcanzarán misericordia.
Pues Dios nos encerró a todos en la rebeldía para tener misericordia de todos.
Palabra de Dios
Aleluya Mt 4, 23
Jesús proclamaba el Evangelio del reino, curando las dolencias del pueblo.
Lectura del Santo Evangelio
Mujer, qué grande es tu fe
+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 15, 21-28
En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:
-«Ten compasión de mi, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo.»
Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle:
-«Atiéndela, que viene detrás gritando. » Él les contestó:
-«Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel.» Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió:
-«Señor, socórreme.» Él le contestó:
-«No está bien echar a los perros el pan de los hijos.» Pero ella repuso:
-«Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos.»
Jesús le respondió:
-«Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas.» En aquel momento quedó curada su hija.
Palabra del Señor
Comentario y Reflexión del Padre Santiago Martín FM
El Evangelio de esta semana nos ofrece el modelo de una mujer que pedía a Jesús la curación de su hija. Aunque el Señor -extrañamente y para probar su fe- la comparó con un perro, ella no respondió con enojo y siguió insistiendo con humildad. Esa humildad fue la que abrió el corazón de Jesús y consiguió el milagro.
Estamos, pues, ante un ejemplo de cómo debe ser nuestra oración: perseverante y humilde. Con frecuencia pedimos a Dios cosas que, al cabo del tiempo -a veces incluso poco tiempo- hemos dejado de solicitar; en el fondo es que no nos importaban demasiado. También con mucha frecuencia, más que pedir exigimos; nos comportamos ante Dios no como ante el Señor sino como ante el criado.
Tratamos a Dios como si estuviera a nuestro servicio y como si su principal obligación consistiera en darnos gusto y satisfacer nuestros caprichos. Sin la humildad es imposible la oración, inclusive la de petición. El que es humilde sabe que lo que pide es un don, algo a lo que no tiene derecho y, por lo tanto, no se enfada si no se le concede. Si se lo dan, lo agradece; si no lo recibe, acepta el misterio y agradece el resto de cosas maravillosas que Dios le ha dado. Si pidiéramos así seguramente recibiríamos más y, en todo caso, lo que no recibiéramos no nos serviría de motivo de crisis de fe, como les sucede a aquellos que se alejan de Dios cuando éste no les ha dado lo que pedían.
Propósito Semanal
¿Confío en mí mismo para ser un católico de nombre, o en mi fe y mis buenas obras?
A que le doy más valor en mi catolicismo: ¿a las reglas o a la misericordia?
Analizar bien qué necesitamos pedir, para insistir en ello. Y luego pedir con humildad, diciéndole al Señor que no nos vamos a ir de su lado si no nos lo concede.
Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, los dones que te presentamos para esta Eucaristía a fin de que, a cambio de ofrecerte lo que tú nos has dado, podamos recibir de ti, tu misma vida.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona de comunión Sal 129, 7
Mi alma espera al Señor con más ansia que los centinelas el amanecer, porque con el Señor viene la misericordia y la abundancia de su gracia.
O bien: Jn 6, 51
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma de este pan, vivirá eternamente.
Oración después de la comunión
Tú que nos hecho partícipes de la vida de Cristo en este sacramento, transfórmanos, Señor, a imagen de tu Hijo, para que participemos también de su gloria en el cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Misa completa u Homilías de los Franciscanos de María:
● La misa de Hoy (en español)
Sobre el Padre Santiago Martín FM
Sacerdote y escritor español, nacido en Madrid en 1954. Estudió Biología, Teología Moral y Periodismo y fue consultor del Pontificio Consejo para la Familia.
Es fundador de los Franciscanos de María, una familia espiritual católica integrada por laicos, religiosas y sacerdotes que está presente en 60 países y fue aprobada por la Santa Sede en 2007. El carisma de esta familia religiosa es el agradecimiento.
Además es autor de más de 31 libros publicados en diversas editoriales.
Sobre las imágenes
Las imágenes que acompañan las lecturas pertenecen a Biblias iluminadas, es decir, ilustradas, del siglo XV. Todos las semanas en la sección Evangelio comentado publicaré una imagen diferente con cada lectura dominical del Ciclo para poder admirar su belleza.
Hoy es






